El espacio funciona, pero no cuenta nada
Intervención sobre el espacio existente: cambiamos mobiliario, textil, iluminación, color y arte. Partimos de lo que ya funciona y le damos intención, sin tocar un tabique.
Quien tiene espacios que funcionan pero no dicen nada: la distribución sirve, las instalaciones están bien, y aun así el conjunto no tiene carácter. Aquí no se tocan tabiques ni instalaciones, y esa es precisamente la ventaja: se resuelve sin obra, sin polvo y sin mudarse.
El honorario paga el trabajo de diseñar, elegir y coordinar: concepto, planos, selección pieza a pieza, gestión de compras y supervisión del montaje.
El orden en que se toman las decisiones.
- 1Visita al espacio
Escuchamos cómo lo vives y qué no funciona hoy. La conversación larga es la que decide el proyecto.
- 2Diseño
Distribución de mobiliario con una ronda de cambios, moodboard y renders, entregados en un PDF.
- 3Selección y compras
Cada pieza con su material, su medida y su acabado. Nos ocupamos de pedidos y entregas.
- 4Montaje y estilismo
Supervisamos el montaje y rematamos el conjunto pieza a pieza.
Sí, y a menudo es lo mejor. Partimos de lo que ya funciona: si una pieza aguanta bien y encaja con la dirección del proyecto, se queda y trabajamos a su alrededor.
No. Al no haber obra, la intervención se concentra en los días de entrega y montaje. Es la diferencia principal con un Proyecto Integral.
Sí. Tenemos fábrica propia, así que una pieza pensada para su hueco exacto es una opción desde el primer día, y no un encargo excepcional.
El presupuesto del diseño, cerrado, antes de empezar. El del mobiliario y los acabados, cuando la propuesta esté aprobada y sepamos qué piezas se fabrican y cuáles se compran. No damos cifras antes porque serían inventadas.
