
Estudiar y descansar piden cosas opuestas al mismo metro cuadrado. De ese conflicto parte la reforma de esta residencia universitaria en Madrid.
Armario, escritorio y mesilla se diseñan a medida para que los 270 m² rindan sin estrecheces: cada pieza cumple dos funciones antes de ocupar sitio. Madera y porcelánico efecto piedra, en tonos topo, templan un uso intensivo.
Un interior contemporáneo y sereno donde las dos jornadas del estudiante —la de los apuntes y la del sueño— caben sin molestarse.
Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarle publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).
Para más información consulte la política de cookies.
Puede aceptar todas las cookies pulsando el botón «Aceptar» o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón «Configurar».